
Técnicos de agua, saneamiento e higiene, logística y administración componen el equipo de emergencia que ha salido desde España a Filipinas, con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), para apoyar al equipo de Acción contra el Hambre que ya se encuentra trabajando en la emergencia.
Las evaluaciones iniciales señalan como prioritario responder a las precarias condiciones de agua, saneamiento e higiene, a la pérdida de medios de vida y a las necesidades de apoyo psicosocial en Cagayan de Oro e Iligan, así como aliviar el hacinamiento de los centros de acogida.
Las últimas cifras arrojan 1.100 víctimas, más de 1.000 desaparecidos y 695.000 afectados.
Tras la identificación de las necesidades más inmediatas de la población realizada por los equipos de Acción contra el Hambre sobre el terreno, la organización ha dado inicio a la distribución de alimentos o dinero en efectivo en pago por la limpieza de escombros y basura, a la distribución de artículos no alimentarios, de kits de higiene y de kits de agua y saneamiento, posibles al apoyo de la AECID y del Servicio de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea, y va a comenzar la habilitación de espacios seguros para niños y de centros de lactancia materna, gracias a la financiación de UNICEF.
Más de 37.000 viviendas han quedado dañadas o destruidas en Cagayan de Oro, donde la mayoría de las casas e instalaciones comunitarias a lo largo de la orilla del río son inhabitables. En Iligan, las familias desplazadas usan el arcén de las carreteras como refugio temporal. La reparación y reconstrucción de viviendas deber llevarse a cabo cuanto antes, tanto para que las familias afectadas puedan reconstruir sus vidas, como para aliviar el hacinamiento en los centros de evacuación.
Acción contra el Hambre trabaja desde hace diez años en Mindanao con proyectos de agua, prevención de desastres y seguridad alimentaria.
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