Bulgaria es un país de la Europa del Este. Se encuentra en una encrucijada de culturas, como cabe esperar del hecho de contar con fronteras con cinco países diferentes: Turquía, Grecia, República de Macedonia, Serbia y Rumanía. Al norte, su frontera viene delimitada por el Danubio, y al Este, por el Mar Negro.
Aunque es conocida por su reciente pasado comunista o por su bajo nivel de desarrollo en comparación a Europa, en realidad es un país que tiene mucho que ofrecer en términos de historia, gastronomía y naturaleza. Por otro lado, sus constantes esfuerzos de modernización y su reciente incorporación a la Unión Europea, hacen que en estos momentos se pueda disfrutar de un país que cambia prácticamente día a día, con enormes contrastes entre unas zonas y otras.
Sofia, la capital es lugar de llegada y paso obligado para la mayoría de los viajeros, cuenta con varios edificios y museos de interés.
Al norte de Bulgaria llegando a la parte búlgara del valle del Danubio, la estrella es sin duda Veliko Tarnovo, una ciudad con un casco histórico, fortaleza incluida, magníficamente conservado
La Bulgaria Central - Ocupada por el valle de Tracia, entre la Cordillera Balcánica al Norte y los Rodopes al Sur, alberga la segunda ciudad más importante de Bulgaria, Plovdiv. Durante la Edad Media fue saqueada varias veces, cayó en manos de los turcos en el siglo XIV y pasó a Bulgaria en 1885. Es ahora la segunda ciudad más grande del país después de Sofía. Plovdiv tiene impresionantes ruinas romanas.
Al sudoeste del país visitaremos el monasterio más importante, el de Rila. Dicho monasterio se encuentra en un valle al sur de Sofía (120 Km) y es uno de los centros espirituales más bellos de Bulgaria. Después de que se incendiara fue reconstruido en estilo renacentista búlgaro.
Un viaje muy atractivo donde visitaremos las principales ciudades combinando al mismo tiempo historia y naturaleza.